Nadie es bueno en algo con lo que no disfruta o que no le genera pasión por ello. La vocación es la seguridad de que esta en tu ambiente y haciendo lo que te gusta. Las personas no salen de esa “zona de confort” que se crean y eso les impide crecer como personas porque no viven nuevas experiencias. Solo si hacemos las cosas que nos gustan y por las que tenemos vocación podremos ser felices. Pero el entusiasmo puede cambiar y hay que adaptarse a ese cambio.
Para conseguir un objetivo o hacer bien tu trabajo es muy importante tener vocación. Pero eso no es suficiente, hay que ser tan bueno en algo que no te puedan ignorar. Para alcanzar la excelencia y el éxito hay que dedicarle mucho tiempo y ganas. Los resultados extraordinarios van preferidos de esfuerzos extraordinarios, y para destacar hay que trabajar en una especialidad que genere beneficios para los demás, si no somos útiles para el resto, hemos fracasado como profesionales. Hay que saber para qué servimos, todos tenemos importancia dentro de la sociedad.
Para triunfar se necesita una actitud positiva. Tu campo profesional tiene que tener al menos tres elementos que te motiven, tienes que sentirte autónomo y dueño de ti mismo y de lo que te gusta. La frustración se produce por la acumulación de una pasividad interior. La motivación se consigue dedicándole tiempo, teniendo la sensación de que eres bueno y estás en tu especialidad, siendo optimista y dueño de lo que te motiva. La satisfacción está condicionada por una meta realista previamente marcada, ésta se produce cuando el trabajo que realizamos da sus frutos y los mantenemos. La pasividad llega cuando desaparece esa motivación.
Todo esto lleva a unos modelos de actitudes: pro-activo que asume las consecuencias de sus acciones; y reactivo, que no asume las consecuencias porque no se siente responsable y considera que “eso” no depende de él. Está muy ligado al infantilismo social y la victimización.
Paciencia
La gente no tiene en cuenta la paciencia que se requiere para conseguir algo, lo que realmente merece la pena no se consigue de un día para otro, hay que tener una constancia y luchar por ello. Existe demasiada prisa por alcanzar el éxito, “solamente la paciencia, la constancia y la pasión consiguen todo.” La mayoría de las veces no conseguimos nuestras metas porque no sabemos lo que queremos y no pasamos a la acción. No tenemos una constancia ni nos comprometemos al 100% con algo. No nos rodeamos de gente que nos apoya ni salimos de la “zona de confort.” No asumimos la responsabilidad de nuestros actos, ni actuamos en consecuencia. Somos reactivos.
Para alcanzar el éxito también es importante la suerte. Tener suerte no depende del azar, depende de la predisposición que tengamos al conseguirla, del esfuerzo y de que nos hayamos marcado o no unos objetivos realistas.

Di que si, que la vocación es como el motor que nos moverá a educar a los niños.
ResponderEliminarLos profesores sin vocación educan a niños amargados.
ResponderEliminarOhhhhh, excelente frase, reflexión. :)
EliminarActualmente, en muchos colegios encontramos profesores que no tienen claro "ser profesor" y lo ven como un trabajo rentable más; pero, la vocación es innata y el arte de enseñar no lo desarrolla cualquier persona. Un saludo y gracias por esta fantástica información.
ResponderEliminar¿Vocación?..pero...¿Qué es realmente vocación?.
ResponderEliminar¿La vocación es innata?.
Personalmente considero que una persona puede tener vocación hacia un determinada profesión, como ser profesor pero una persona puede tener vocación hacia algo y no saberlo hasta que toma contacto en primera persona y viceversa.
Por ello, debemos plantearnos si realmente estamos vocacionados y aseguirarnos que queremos dedicar nuestra vida junto a los enanos.
Educar a un niñ@ no debe ser enseñar algo que no sabe sino hacer de él un niño que no existe.
En mi opinión, creo que la situación actual que vive la Educación en España está totalmente determinada por la falta de vocación en los docentes. Todas las personas tenemos una vocación, aunque en ocasiones nos cueste encontrarla. Por ello, una vez que lo hacemos deberíamos de dedicarnos a ella, puesto que será la mejor manera de que la sociedad mejore en su conjunto, dejando atrás el miedo a dedicarnos a una profesión que no esté valorada socialmente. Puesto que, todos somos necesarios en una sociedad, todos tenemos una función. Por ello, el secreto del progreso vendrá determinado por la motivación que sientas al realizar esa función que te determina tu propia vocación. ¿Y quién mejor para ayudarte a encontrar dicha vocación que docentes bien preparados y vocacionales?
ResponderEliminarCreo que es importante saber qué nos gusta y qué no antes de dedicarnos a ello, pues el entusiasmo que proyectemos sobre nuestro trabajo va a ser apreciado por otras personas, en este caso nuestros alumnos. Un buen profesor es en un 80% vocación. No puedes enseñar nada a un niño si no te gusta realmente lo que haces.
ResponderEliminar